Sendero Gran Patagonia (Greater Patagonian Trail) 2018-2020

Descripción general de la travesía que realicé entre Diciembre de 2018 y Febrero de 2020, conectando la ciudad de Santiago de Chile con el Chaltén, Argentina. La ruta comprende una extensión total de 3070 km a través de paisajes cordilleranos y desafíos variados. (Última edición: Febrero 2020)

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Introducción

Hace unos años, conversando con un amigo montañero, me enteré de la existencia del Sendero Gran Patagonia. En aquel entonces acababa de terminar un sendero de largo recorrido y ya estaba pensando en la próxima travesía. Comencé a investigar sobre el tema y leyendo la descripción que aparece en Wikiexplora quedé convencido de que era lo que buscaba. En 2018 comencé la preparación y finalmente me largué a una travesía que duró dos temporadas de dos meses cada una: un viaje de inmersión en paisajes de una belleza inigualable, pero a la vez de una enorme dificultad.

Concepto del Sendero Gran Patagonia

El Sendero Gran Patagonia, más conocido como Greater Patagonian Trail (abreviatura “GPT“) es un circuito no oficial creado por el ingeniero alemán Jan Dudeck. Desde hace una década su creador ha venido llevando un registro detallado de sus excursiones en Chile y Argentina, y de esta manera fue cobrando forma una ruta de trekking de largo recorrido, que hoy se divide en 40 secciones entre Santiago de Chile y El Chaltén, Argentina.

En la página de Wikiexplora, Jan Dudeck define el Sendero Gran Patagonia como “una red de rutas de larga distancia en el sur de los Andes, que se extiende desde las inmediaciones de Santiago hasta el sur de la Patagonia.” El adjetivo grande significa que la ruta excede en extensión a la Patagonia propiamente dicha, como la expresión Gran Buenos Aires.

Comienzo de la travesía en el Cajón del Maipo, Región Metropolitana de Chile.

Se puede considerar el GPT como un verdadero sendero de largo recorrido, si tenemos en cuenta que se trata de un itinerario de trekking continuo de aproximadamente 3000 kilómetros de extensión. Sin embargo el concepto de sendero, no se ajusta del todo a la definición del GPT, ya que este comprende tanto senderos de trekking, como simples huellas de animales, largos tramos a campo traviesa y algunos caminos vehiculares. Al no ser oficial, tampoco está mantenido ni señalizado.

En su diseño, el Sendero Gran Patagonia incluye una gran variedad de alternativas que conforman una enorme red de rutas opcionales, sumando un total de 15.000 kilómetros de extensión. Si surge un impedimento en el terreno, el caminante puede optar por explorar las rutas opcionales, o hacerlo simplemente porque considera otra opción más atractiva (1).

Bosque en la Región de la Araucanía

Por estos motivos el concepto de ruta se adapta mejor al GPT que el de sendero, ya que implica un itinerario con una dirección, pero que no se restringe a un solo tipo de terreno y que se encuentra abierto a un abanico de posibilidades, dependiendo de las desiciones del caminante. En mi caso, incorporé una variante del itinerario regular, que recorría la costa de la Región de los Lagos.

Planificación

Me puse como meta recorrer la ruta del Sendero Gran Patagonia en sentido norte-sur hasta el Chaltén, Argentina. Para ello necesitaría dedicarle como mínimo dos temporadas completas. En la guía escrita por Jan se explica las épocas en que es posible transitar cada una de las 40 secciones. En Octubre y Noviembre los ríos están todavía muy crecidos, lo que los hace muy riesgosos o imposible de vadear. También los pasos de montaña y los volcanes aún conservan demasiada nieve en esa época. Más al sur, en Abril y Mayo las temperaturas caen drásticamente, con nevadas en los cerros que hacen casi imposible atravesar algunas secciones. Por lo tanto la época óptima para caminar el Sendero Gran Patagonia es entre los meses de Diciembre y Marzo.

Sección n°8: Travesía de las más bellas pero también más difíciles de todo el GPT

En la primera oportunidad, mi plan inicial era llegar hasta Puerto Fuy y de allí regresar a Argentina por el Paso Hua Hum. La cosa anduvo mejor de lo esperado y a buen ritmo alcancé el volcán Puyehue, cuando empieza la Región de los Lagos. En la segunda temporada, partí desde allí mismo para terminar en El Chaltén, en la provincia argentina de Santa Cruz, si bien debí saltear algunas partes por condiciones naturales adversas.

Para empezar me puse en contacto con el creador de la ruta, Jan Dudeck, quien me facilitó una guía digital y los tracks de gps. En la guía se describe la ruta a rasgos generales y se proporcionan datos rigurosos sobre las características de cada sección, composición del terreno, ascensión, etc. A cambio de este material, Jan Dudeck no pide dinero; en cambio, exige firmar un compromiso, en el cual el interesado asegura contar con la experiencia y habilidades requeridas y se compromete a cuidar el medio ambiente a lo largo de la ruta, lo que se llama “no dejar rastro” (leave no traces principles). Además, quien camina el GPT debe realizar una devolución del registro de cada día de caminata en el GPS, con el fin de mantener la información del sendero actualizada.

Si bien los celulares de hoy en día cuentan con las funciones de un GPS, no tienen la misma resistencia a la intemperie y el rendimiento de la batería es mucho menor.

Con el equipo repetí casi la misma lista minimalista de 2017 y 2018. Algunos podrán considerarla inapropiada o extrema, pero en lo personal me sentí muy cómodo caminando diariamente con un peso mínimo en la mochila. De esta manera pude ir a un buen ritmo, sentirme cómodo en las pendientes y disfrutar mejor de toda la caminata. Para caminar a diario utilicé un sombrero de ala ancha, anteojos de sol, camisa sintética de manga larga con botones, un pantalón desmontable y zapatillas de trail running. Para las fotos usé el celular, que tenía siempre a mano en el bolsillo de la camisa.

Click para ir a la descripcion del equipo

Travesía

Comencé a caminar en Diciembre de 2018 en la localidad de Puente Alto, Región Metropolitana de Chile. Desde allí seguí en dirección norte- sur a través de la Región del Libertador O’Higgins, la Región del Maule, la Región del Ñuble, de Bío Bío, la Araucanía y la Región de los Ríos, llegando al límite con la Región de los Lagos para Febrero de 2019. En la segunda temporada partí de este último lugar en Diciembre y alcancé la localidad del Chaltén para Febrero de 2020, recorriendo la Región de los Lagos, Aysén y Santa Cruz, Argentina. Toda la ruta sigue de cerca la frontera entre ambos países por paisaje de cordillera.

Sección n°40, en las inmediaciones del Chaltén.

Semejante distancia de por sí no es fácil. Requiere de buena resistencia y lograr recuperarse cada día para sostener el ritmo. Lo más difícil para mi fue el comienzo, porque el sendero alcanza mucha altura de entrada. Pero con el pasar de los días y las semanas, el cuerpo se fortalece. ¡En lugar de terminar cansado, terminé sintiéndome mucho mejor que cuando empecé! Una recomendación para lanzarse a caminar una distancia así, es agregar kilómetros progresivamente cada día, sin sobre esforzarse de entrada. Además hay que descansar bien, elongar todos los días, tomar mucha agua y alimentarse con buenas calorías.

Sección n° 35: pasiaje de precordillera en el Valle de Áviles, Región de Aysén.

Una característica de la ruta es que no hay un sendero mantenido que seguir. A veces sí, pero son pocas excepciones. En la mayoría de los casos hay huellas de caballo que se entrecruzan y se bifurcan constantemente, algunas ya en desuso. Otras veces la ruta del GPS es una dirección generalizada por campo traviesa que presenta varias alternativas. Hay que estar siempre observando con atención el terreno, evaluando la seguridad y las condiciones variables, como el agua, la nieve o la densidad de la vegetación. Si se agrega la lejanía y la soledad de estos lugares, uno se siente realmente explorando la montaña.

La ruta pasa por una gran variedad de paisajes con vegetación muy diversa: altos cerros semi desérticos con cactus y arbustos espinosos, bosques bajos de ñires, robles, pehuyes, araucarias, lengas, cohiues, alerces, cañaverales cerrados, selva valdiviana húmeda y lluviosa, mesetas de coirones y paisajes de tundra con glaciares incluidos. A poco comenzar la ruta, ya se asciende a más de 3000 metros sobre el nivel del mar, cerca de la Mina el Teniente, aunque la altura promedio irá disminuyendo hacia el sur.

Sección n°78: bosque de alerces en el Paso Poica.

Los volcanes pasan a ser adornos cotidianos del paisaje, sobresaliendo siempre con sus cumbres nevadas. ¡Algunos de ellos se encuentran en actividad! El complejo volcánico Planchón Peteroa, por ejemplo, se encontraba en alerta amarilla, humeando constantemente. Por eso me vi impedido de realizar la sección n°5. En otra oportunidad que desviar mi ruta ya que el Volcán Chillán se encontraba en alerta naranja.

Sección n°6: Vista del complejo volcánico Planchón Peteroa en actividad

La logística consiste en planificar adecuadamente los lugares de aprovisionamiento, tanto de comida como de otros artículos necesarios. Generalmente hay un punto de aprovisionamiento al principio y al fin de cada sección; de no ser así, al menos se accede a una ruta desde donde es posible tomar un bus o hacer dedo hasta la localidad más cercana. Es imposible establecer una regla general ya que las secciones son muy heterogéneas. Un ejemplo: la sección n°1 parte de Santiago de Chile, desde donde es posible comprar comida en un supermercado; tiene una extensión de 39 km; al final se accede al Cajón del Maipo, donde hay poblaciones con alimento a la venta. En el otro extremo, la sección n°36 tiene una extensión de 190 km sin pasar por ninguna localidad en el medio, salvo unos pocos pobladores que viven aislados.

Sección n°36: Lago Christie, en la Ruta de los Pioneros.

En todos los casos mi estrategia fue siempre muy simple: llenar la mochila con comida para 5 o 7 días y consumir hasta que se acabe. También tuve que ir a la ciudad a comprar medias y calzado, ya que las zapatillas con las que empezaba cada temporadas quedaban destrozadas tras 600 kilómetros de uso.

Preparando las raciones para una caminata de ocho días

El terreno es extremadamente variado y las pendientes son bastante más pronunciadas que en un circuito de trekking normal. Esto es porque en su totalidad el Sendero Gran Patagonia no está adaptado para turistas, sino que uno mismo debe adaptarse a las huellas de caballo en incluso animarse a ir campo traviesa. Ya en las primeras secciones es normal ascender y descender 1000 metros por día, y en la selva valdiviana, es común encontrar decenas de árboles caídos por sendas sin mantenimiento alguno. Por eso el GPT exige sentirse seguro en la montaña. Los riesgos son grandes pero si el caminante es experimentado, podrá disfrutar de una belleza remota e incomparable.

Sección n°2: sendero hacia las nacientes del Estero Coyanco.

No podían faltar los lagos y lagunas de cordillera. Algunos de estos son lugares con acceso vehicular y muy concurridos, pero un gran número se encuentran totalmente aislados y casi sin intervención del ser humano. Bañarse en las lagunas cordilleranas, rodeado de un paraíso de cohiues, es uno de los placeres impagables que pueden disfrutarse a lo largo de la travesía. Además hay baños termales en unas cuantas secciones del GPT, algunos de ellos casi sin concurrencia.

Sección n°27: El Lago Palena, remoto y de difícil acceso.

Una de las más grandes dificultades de la ruta son los cruces de ríos, ya que casi no hay puentes. Esto se debe a que las crecidas en primavera los destruyen por lo que su mantenimiento es inviable, o porque simplemente los pocos que transitan el lugar a caballo no los necesitan. Por todo esto es indispensable saber vadear: evaluar la seguridad del cauce, cruzar en la hora y el lugar apropiado, todos factores que debe evaluar el propio caminante en base a su experiencia. Y las desiciones en lugares tan alejados son críticas. En la primera temporada me tocó tener que desviar mi ruta tres veces (y caminar más días de lo previsto), por no poder vadear los ríos en los puntos sugeridos por el GPS. Esto es normal en el Sendero Gran Patagonia: un arroyo amigable en Febrero puede ser un torrente de agua invadeable a principios de Diciembre, debido al deshielo de la nieve aun fresca en la montaña. Lo mismo me ocurrió en la zona de Palena, donde debí retroceder 100 km por no poder cruzar un río torrentoso.

Uno de los tantos vadeos a diario en la Región de los Ríos.

El clima de la ruta es predominantemente seco y soleado en verano, hasta que se llega a la Región de los Lagos. Allí las lluvias son más frecuentes dependiendo de la cercanía con la costa. Más al sur, siguiendo la ruta regular en Aysén y Santa Cruz, el clima es más seco, aunque inestable, con menor temperatura y fuertes vientos. El sombrero y la camisa manga larga para mi son obligatorios. La pantalla solar también (los primeros días no usé y saqué ampollas por las quemaduras). Pese a la predominancia de clima seco, está siempre la humedad de los mallines, por lo que se vuelve casi inevitable en algunas secciones andar con los pies mojados.

Pese a estas características generales y la confianza que pueden dar los días soleados, la travesía exige estar preparado para todas las situaciones climáticas. La primera semana de Enero siempre hay un episodio de lluvia que dura varios días (generalmente entre el 6 y el 9). En la primera temporada tuve clima muy bueno, con solo unas pocas tormentas pasajeras, aunque en una oportunidad tuve que hacer un paso con nieve. En la segunda temporada tuve bastante lluvia cerca de la costa y en la sección 27 tuve que hacer un paso con nieve hasta la rodilla. Más al sur, en la meseta, los vientos pueden hacer imposible armar la carpa. Todas estas situaciones deben preverse y por lo tanto, planificar alternativas y armar la carpa en lugares reparados es fundamental.

Sección n°27: nieve en el paso a Lago Palena

En la Región de los Ríos y la Región de los Lagos, aparece la selva valdiviana. Es característica de esta zona que las lagunas a la noche generen una neblina. También ocurre que las nubes de los cerros son muy bajas, todo lo que genera humedad en el ambiente. Cada día me levantaba envuelto en una neblina, que se iba disipando lentamente. Como resultado, la amplitud térmica se reduce, pero el frío se siente más.

Sección n°17: sendero a través de la selva valdiviana

No todo en la montaña es disfrute y hay momentos difíciles. Una lluvia o una neblina de altura, pueden convertirse en un elemento desmoralizador que hay que saber afrontar. En una oportunidad me vi envuelto en una densa neblina, sin sendero, a más de mil metros de altura, por lo que andaba casi a ciegas con el GPS. Más al sur, en las inmediaciones de Cochamó y el Chaitén, tuve precipitaciones casi todos los días. Caminé días enteros empapado, sin descanso para no perder la temperatura corporal. En la región de Aysén, tuve días de viento tan fuertes que casi no podía permanecer en pie… una vez tuve que desarmar la carpa durante la noche y salir a buscar refugio en un puesto de estancia. El único remedio eficaz en todas estas situaciones es la frialdad racional y la perseverancia. La montaña es impredecible y hay ser consciente de que estas cosas pasan.

Sección n° 19: horas de caminata adentro de la nube helada en el Volcán Puyehue

Uno de los aspectos más enriquecedores de la ruta fue el intercambio cultural. Cada tanto me encontraba turistas venidos de la ciudad, pero la mayoría de la gente eran pobladores del campo. Algunos de ellos eran arrieros, hombres que llevan una vida solitaria y sacrificada. A mitad de la primavera, los arrieros llevan su ganado desde el pueblo hasta las zonas de veraneada, en lo alto de los cerros; durante los siguientes seis meses duermen bajo las estrellas, con la compañía de sus perros leales y su ganado, hasta que llega la hora de volver a la civilización.

Sección n°7: un arriero regresa a su puesto tras una larga jornada de trabajo

Otro buen número de pobladores pertenecen a las comunidades de pueblos originarios: pehuenches y mapuches. Mi experiencia con la gente fue siempre muy positiva. Solían invitarme a pasar a sus puestos de montaña y seguidamente conversábamos, con mucho mate de por medio. La hospitalidad es un código inherente al hombre de campo. También pasé por varios puestos de carabineros (cuerpo policial que custodia la frontera). El trato que me dieron fue siempre amigable y atento.

Familia pehuenche en un puesto de veraneo de la región de la Araucanía. Aprendí varias palabras en el idioma mapundungú.

Me queda mencionar la comunidad de caminantes del Sendero Gran Patagonia. De estos sí que había muy pocos. Hace más difícil cruzarse el hecho de que cada grupo eligió una ruta distinta. El grupo de Facebook del Greater Patagonian Trail funcionó muy bien, ya que los caminantes subían información actualizada de la sección que transitaban. Yo hice mi aporte cuando enganchaba señal de celular. Sin embargo, hay algo muy llamativo y es que casi la totalidad de los que caminan en el Sendero Gran Patagonia no son chilenos ni tampoco argentinos, sino europeos y norteamericanos.

Sección n°12: encuentro con grupo de caminantes de Escocia, camino a Liucura.

Conclusiones

El Sendero Gran Patagonia puede definirse como la mezcla entre un sendero de largo recorrido y una ruta de exploración de montaña, con los desafíos propios que requiere saber orientarse y adaptarse al terreno. Es un verdadero desafío que requiere conocimientos de navegación, capacidad de tomar desiciones en zonas remotas y saber afrontar psicológicamente los imprevistos. Durante cientos de kilómetros no hay alojamientos ni campings organizados, por lo que hay que saber elegir el lugar para acampar con precaución y contar con un equipo apropiado para la intemperie.

Es evidente que no se trata de algo que buscan todos los aficionados al trekking y muchos, por las dificultades mencionadas, simplemente no lo disfrutarían. ¿A quién va destinado entonces? A aquellos caminantes experimentados que desean llevar sus caminatas a un siguiente nivel de dificultad: tanto para quienes hayan realizado previamente un sendero de largo recorrido y desean enfrentar el desafío de una naturaleza auténtica y salvaje, como para quienes están familiarizados con salidas difíciles, pero desean experimentar un viaje largo e intenso en lugares de casi exclusiva soledad.

En lo personal este es exactamente el tipo de actividades que me atraen y volvería sin duda a caminar el Sendero Gran Patagonia. No todo salió como esperaba, ya que debí sortear algunas etapas y cambiar varias veces de plan sobre la marcha. Pero pese a esto, puedo decir que disfruté plenamente de toda la travesía. Y sobre todo, me llevé mucho aprendizaje de estos cuatro meses de caminata.

Saludos a mis amigos del Sendero Gran Patagonia y a los pobladores que habitan la cordillera de Chile y Argentina.

Fin de la travesía en El Chaltén, provincia de Santa Cruz, Argentina.

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Notas

1. Existe la posibilidad de realizar varias de las secciones del GPT pasando por agua. Para esto se requiere utilizar un bote inflable que se guarda dentro de la mochila (en inglés “packraft”).

Ver equipo utilizado

10 comentarios sobre “Sendero Gran Patagonia (Greater Patagonian Trail) 2018-2020

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  1. Excelentes tus notas acerca del GPT! Espero poder llegar a hacerlo algún día…
    Siempre te sigo en Facebook, y me parece genial tener una referencia auténica, desponsorizada, de los trails de nuestro país y de nuestros vecinos.

    Saludos!

    Le gusta a 1 persona

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